Turismo

Santa Cruz, punto de partida

Nuestro hotel se encuentra situado en Santa Cruz de la Serós, y tiene una ubicación privilegiada en el Pirineo Aragonés, ya que esta localidad es un punto de partida ideal para conocer los más importantes enclaves de las comarcas occidentales del Pirineo oscense.

Santa Cruz de la Serós

Pero antes de salir de excursión para conocer otras localidades del Pirineo, lo mejor es que te pierdas por las calles de Santa Cruz, dejándote llevar por los sentidos y observando con detenimiento todos los detalles que hacen que nuestro pueblo tenga ese sabor tan especial.

Pese al paso de los años, y tal y como puede verse desde nuestro Hotel, Santa Cruz ha sabido conservar todo su sabor gracias al mantenimiento de la arquitectura tradicional en un enclave único gracias a su situación a los pies de la Sierra de San Juan de la Peña.

Santa Cruz de la Serós

Callejuelas, rincones pintorescos, casonas de piedra, tejas de losa, escudos en las fachadas y las tradicionales chimeneas pirenaicas con los espantabrujas son algunos de los elementos típicos de la arquitectura tradicional pirenaica, en un paisaje dominado por dos de los más bellos ejemplos de arte románico de la Comarca, con las iglesias de San Caprasio y de Santa María.

Y tras dar el paseo matutino por el pueblo, no podíamos dejar de recomendarte que probaras las famosas migas que sirven en la cercana Hostería de Santa Cruz, un restaurante situado justo debajo de El Mirador en el que dicen que sirven las mejores migas del Pirineo. 

El Monasterio de San Juan de la Peña

Monasterio de San Juan de la Peña

Tras conocer Santa Cruz de la Serós,  el Monasterio de San Juan de la Peña es visita obligada para cuantos nos visitáis. Este Monasterio, origen del antiguo Reino de Aragón ,  situado bajo una impresionante peña de la que recibe parte de su nombre,  es un lugar mágico que atrapa a cuantos lo visitan. Su claustro románico a cielo abierto, o el Panteón Real que guarda los restos de los monarcas aragoneses sorprenden a los visitantes que llegan hasta este rincón del Pirineo. Además, entre sus muros se custodió el Santo Grial durante la Edad Media y hasta que fue enviado a la Seo valenciana.

Capitel románico San Juan de la Peña

 Tras un incendio en el Monasterio Viejo en el siglo XVII, los monjes se trasladaron al Monasterio Nuevo, situado algo más arriba en el Llano de San Indalecio. En la actualidad, en este lugar puede visitarse el Centro de Interpretación del Reino de Aragón y el Centro de Interpretación del Monasterio de San Juan de la Peña.

Jaca y el Alto Valle del Aragón

Jaca, antigua capital del Reino de Aragón, es una ciudad llena de tesoros por descubrir. Fruto de su larga historia, Jaca esconde en su entramado urbano tesoros artísticos, como la hermosa catedral románica de San Pedro o  la Ciudadela, además de tesoros gastronómicos, como su amplia oferta de restaurantes y bares de tapeo, o las delicias que esconden los escaparates de sus atractivas pastelerías. Además, Jaca ofrece una amplia actividad cultural durante todo el año, y una variada oferta deportiva, con propuestas tan sugerentes como patinar en su Palacio de Hielo.

Estación de Canfranc

Siguiendo hacia el norte por la N-330 en dirección a Francia, se extiende de forma paralela al Camino de Santiago el Alto Valle del Aragón, un valle en el que encontraremos pueblos como Villanúa, Canfranc, con su impresionante estación internacional de ferrocarril, o valles vírgenes como la Garcipollera. Además, junto a la frontera del Somport, se encuentran las estaciones de esquí de Astún y de Candanchú. 

Candanchú

  El Valle de Tena

Otra de las excursiones que os animamos a realizar es al cercano Valle de Tena. Un valle que discurre junto al cauce del río Gállego y que cuenta con innumerables atractivos. En este valle se encuentran localidades de gran belleza como Sallent de Gállego o Lanuza, un pueblo situado a la orilla del pantano del mismo nombre y que todos los meses de julio es el escenario del Festival Pirineos Sur.

El Balneario de Panticosa (conocido ya por los romanos), el Parque de Lacuniacha, Piedrafita o Biescas son otros puntos de interés de este rincón de montañas impresionantes y profundas gargantas. Desde esta zona, concretamente desde Biescas, es posible también acercarse hasta el Parque Nacional de Ordesa y Monteperdido, un lugar que sobrecoge a cuantos lo visitan por sus parajes de belleza incomparable.

Además, si te gusta el esquí, en el Valle de Tena también podrás disfrutar de los deportes blancos gracias a las estaciones de esquí de Panticosa y de Formigal.

Loarre y Riglos

Castillo de Loarre

Dejando atrás los valles pirenaicos, y bajando hacia el Prepirineo, tenemos dos visitas obligadas en esta zona.   Tomando la A-132, tras superar Bailo, el puerto de Santa Bárbara o el Pantano de la Peña, llegaremos a la primera gran cita de esta ruta, con los monumentales Mallos de Riglos, famosos por la verticalidad de sus paredes,  y a Murillo de Gállego, un lugar reconocido internacionalmente gracias al turismo de aventura.

Siguiendo por la misma carretera, proseguimos hasta encontrarnos con el impresionante Castillo de Loarre. Considerada la fortaleza románica mejor conservada de Europa, Loarre hunde sus raíces en la Edad Media, cuando se convirtió en avanzadilla de las tropas aragonesas en sus intentos por conquistar Huesca. Probablemente, la silueta de sus murallas te sonarán de verlas en el cine, ya que Loarre dio la vuelta al mundo gracias a la fama alcanzada por la  película de Ridley Scott “El Reino de los Cielos”. En esta zona, también puedes visitar Bolea, con su bella Colegiata.

Hecho, Ansó y Roncal

Echo

Otra de las rutas que siempre sugerimos a nuestros visitantes es la de los valles occidentales del Pirineo. Con salida desde Santa Cruz en dirección a Puente la Reina de Jaca, la primera parada obligada será el Valle de Hecho, un lugar lleno de tradiciones que conserva aspectos únicos como la lengua chesa, el folclore, la música, el baile y sus vistosos trajes, o una excelente gastronomía.

En la villa de Hecho, o Echo, si lo decimos en lengua chesa, podremos disfrutar de un conjunto urbano de gran belleza, gracias a la arquitectura típica del Pirineo, con muros de piedra y pizarra en sus tejados coronados por grandes y hermosas chimeneas. Entre el caserío, además de varias casas señoriales, destaca su iglesia parroquial, románica y con un ábside semicircular.

En la villa también puede visitarse su Museo Etnológico, con útiles de la vida diaria de los antiguos chesos, y una hermosa colección de trajes típicos del Valle. Además, el pueblo también cuenta con un museo de escultura moderna al aire libre. Y desde esta localidad, a muy pocos kilómetros, podemos conocer también San Pedro de Siresa, una hermosa iglesia románica, antesala de la Boca del Infierno y de la espectacular Selva de Oza, un lugar desde el que se pueden emprender interesantes marchas, además de relajarse tomando el sol y disfrutando de la naturaleza a orillas del río Aragón Subordán.

Selva de Oza

Tras conocer estos rincones de singular belleza, podemos dirigir nuestros pasos hacia la villa de Ansó, una localidad de acusada personalidad conocida por la sólida y majestuosa  arquitectura pirenaica.  Retratada por Joaquín Sorolla, la villa ansotana ha mantenido fielmente sus señas de identidad, comenzado por su traje regional, el ansotano, protagonista de una fiesta que los habitantes de este rincón del Pirineo celebran desde 1971 cada último domingo de agosto. Los lujosos trajes ansotanos, distintos según la edad, la celebración o el momento de la vida social que se está viviendo,  se conservan en el “Ropero-Municipal”, verdadero tesoro de los ansotanos.

Desde Ansó, es también imprescindible conocer el Valle de Zuriza, un valle situado en la cabecera del Valle de Ansó en el que se pueden hacer excursiones de montaña a cumbres famosas del Pirineo como la Mesa de los Tres Reyes, (que con sus 2428m metros de altitud es así llamada porque su cumbre marca el límite entre Aragón, Navarra y Francia),  Petrachema (2377 metros) o el Chinebral (2329 metros).

Valle de Zuriza

Valle de Zuriza, fotografía realizada por aherrero

Tras conocer Ansó, faltaría conocer el Valle del Roncal, en la vecina navarra. Este valle está conformado por siete pueblos, y es famoso por sus quesos y por la extraordinaria y peculiar belleza de sus bosques.

Además, en esta zona también queda muy a mano la visita de la localidad zaragozana de Sos del Rey Católico, y a los enclaves navarros del Monasterio de Leyre o el Castillo de Javier.

Aspe y Ossau

Ossau

Para tener al menos una primera impresión del entorno que rodea al Mirador de los Pirineos, tenemos una última recomendación. Conocer los valles del Sur de Francia lindantes con la frontera aragonesa, y más concretamente, los valles de Aspe y de Ossau.

Al Valle de Aspe se puede acceder desde la frontera del Somport, comienzo del inicio del tramo aragonés del Camino de Santiago. Y desde allí, comenzaremos un rápido descenso por un valle frondoso y salvaje que esconde rincones de una belleza inigualable pertenecientes al Parque Nacional de los Pirineos franceses. Además, el valle está salpicado de pequeños pueblos como Sarrance, Urdos, Borce, Bedous, Etsaut o Lescun.

Castillo de Pau

A los pocos kilómetros de abandonar el Valle de Aspe, también se puede visitar la pequeña pero coqueta ciudad de Oloron-Sainte Marie, y si deseamos seguir con nuestra incursión por suelo francés, podemos visitar la hermosa ciudad de Pau, una ciudad frecuentada por la burguesía europea de finales del siglo XIX y principios del XX y que todavía guarda el encanto de entonces.

Recpecto al Valle de Ossau, al acceso a este valle piranico francés se realiza desde la frontera del Portalet, pegada a la estación de esquí aragonesa de Formigal. Los pueblos del valle están dominados por picos como el impresionante Midi d’Ossau, con sus casi 3.000 metros de altura, y también hay puertos famosos por ser el escenario del Tour de Francia como el puerto del Aubisque.

También podremos conocer lagos como el  Aule, Artouste y Anglas y el gave de Ossau, tierras de pesca, y el trenecito de Artouste, el más alto de Europa, a 2.000 m de altitud. Y además, podrás conocer el Parque Nacional de los Pirineos franceses y montar en el trenecito de Artouste, el más alto de Europa, a 2.000 m de altitud.

Artouste

 

Deportes de invierno

turismo_deporte_invierno Alfonso es un profesional de la enseñanza del esquí, con la titulación de Entrenador y Diploma por la Escuela Española de Esquí.Su experiencia de 22 años en la enseñanza del esquí, el reciclaje permanente y puntual, la incorporación de nuevas técnicas de esquí y en el material, hacen que el resultado final sea un conjunto de amigos y excelentes esquiadores. La diversión, el aprendizaje, el perfeccionamiento y la seguridad de los alumnos están garantizados y es el objetivo prioritario de su trabajo.

Conoce bien el terreno, las pistas y todas las técnicas de enseñanza. Además plantea las clases para conseguir un doble objetivo: que el alumno esquíe fácil y se divierta por lo tanto que esquíe mejor. Dicho de otra forma: aprender, progresar y perfeccionar, disfrutando con seguridad.

En muchas ocasiones su labor no se limita solamente a las clases de esquí, también le agrada ser su guía, enseñarles los bellos rincones de los Valles del Aragón y Tena, revisar y/o asesorar en la compra de material técnico y resolver cualquier problema que pueda surgir.

Algunas de nuestras actividades de invierno:

  • Clases particulares
  • Programa TOP CLASS INVIERNO 2009 – 2010
  • Paseos con raquetas de nieve
  • 5 días con Nieve de Aragón

Enlaces recomendados:

Hostelería Santa Cruz
Riorcal
Granja de montaña. Especial educación niños: animales de razas autóctonas con los que descubrir como eran las tareas ganaderas del Pirineo. Huerto con agricultura ecológica para aprender de una manera amena y divertida. En el paisaje que rodea a Riorcal, descubrirás las claves de la Naturaleza en la montaña dentro de un paisaje humanizado mediante formativas salidas al monte.